LA ENSEÑANZA DEL RUSO EN LA ÉPOCA DIGITAL EN EL AULA INFANTIL Y EN LA DE ADULTOS.
26/09/20

Los días 19, 20 y 21 de septiembre tuvimos nuestro primer Seminario Interno que fue dedicado a las nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza del ruso como lengua extranjera. El Seminario se tituló "La enseñanza del ruso en la época digital en el aula infantil y en la de adultos". En el programa del seminario hubo varias presentaciones dedicadas a las herramientas, programas y aplicaciones que aprendimos en los cursos a distancia que realizamos este verano en el Instituto de la lengua rusa de A.S. Pushkin en Moscú.


El objetivo de estas presentaciones fue el intercambio de los conocimientos adquiridos durante los cursos y la experiencia de implementación de estos conocimientos y aptitudes en clase. Tuvimos varias mesas redondas por secciones dedicadas a la organización del nuevo año académico, los planes, la metodología, la selección y la organización de los materiales didácticos. 

En estas mesas redondas se habló de los protocolos de seguridad y distanciamiento, de nuevas normas, ajustes de horarios y se discutieron varias propuestas de mejora en la prestación de diversos servicios. Hubo también reuniones dedicadas a la creación de una base de datos común para todos los materiales académicos empleados en el Instituto y también a la renovación del parque tecnológico del Instituto que a partir del mes de octubre contará con ordenadores portátiles nuevos y pizarras digitales en cada una de las aulas. 

El seminario tuvo lugar en un entorno privilegiado, en medio de naturaleza y el aire de la montaña. 


Las sesiones de trabajo las pudimos intercalar con los paseos al aire libre, conversaciones en la terraza acompañadas por tés, cafés y canciones en ruso. También pudimos felicitar a los compañeros del equipo que habían cumplido años en los meses pasados y disfrutar de una maravillosa tarta.

Queríamos dar un especial agradecimiento a todo el equipo por la activa participación presencial y/a distancia en todas las actividades y a los encantadores y hospitalarios dueños de la Casina de Lozoya.

¡Fue una experiencia muy positiva, útil y maravillosa!